Jonathan Ott – Proemio a PIHKAL, de Shulgin (extracto)

El gran Jonathan Ott, seguramente la persona que más sabe sobre drogas de todo el mundo, ha tenido la gentileza de escribir un proemio a PIHKAL y otro a TIHKAL. En esta ocasión ofrecemos un extracto del primero. Aquí puede leerse el contenido completo de la edición en castellano de las obras de los Shulgin.

Ya se puede reservar la edición española de PIHKAL y TIHKAL en la web de Editorial Manuscritos (entrar aquí). Ver todos los detalles en esta página. De momento sólo está disponible la venta para el territorio español. Próximamente nos pondremos en contacto con los amigos latinoamericanos que se han inscrito a alguno de los grupos Facebook para participar en envíos colectivos a través de encargados de zona. 

Jonathan Ott

Fotografía: Revista Ulises

Os recordamos que ya hemos publicado una página sobre el plazo de reserva y las instrucciones detalladas para adquirir PIHKAL y TIHKAL en español (leer aquí), para resolver todas las dudas que nos habéis ido preguntando. Aquí puedes ver nuestro vídeo promocional, y aquí la colaboración de Escohotado y aquí la de Jonathan Ott para los libros de los Shulgin. En esta página podéis leer un extracto de la dedicatoria de Ann Shulgin a todos los lectores hispanohablantes. En esta otra podéis leer la reseña que la Librería Muscaria hizo de Pioneros de la coca y la cocaína, el libro que regalaremos a todos los que hagan la reserva de los libros.

El nombre de Jonathan Ott es sobradamente conocido para el lector, pero no obstante ofrecemos unas pinceladas biográficas. Nacido en New Haven, Connecticut, EEUU, en 1949, Ott es escritor, traductor, químico, etnobotánico, micólogo y conferenciante, entre otras cosas; pero es, ante todo, farmacófilo y psiconauta, y la persona en que se ha unido la influencia de cuatro grandes investigadores: Robert Gordon Wasson, Albert Hofmann, Richard Evans Schultes y Sasha Shulgin. 

La lista de los libros y artículos publicados por Ott es muy extensa, pero podemos destacar su labor como coeditor (junto a Giorgio Samorini) de la revista Eleusis: Journal of Psychoactive Plants & Compounds, el hecho de haber sido el traductor del alemán al inglés de la magnífica obra testimonial LSD – Mi hijo problemático, de Hofmann, publicada en español con el título de LSD – Cómo descubrí el ácido y qué pasó después en el mundo, así como la autoría de libros como el enciclopédico Pharmacoteon – Drogas enteogénicas, sus fuentes vegetales y su historia, Pharmacofilia o Los paraísos naturales y Análogos de la ayahuasca. Ott conoce a la perfección las obras e investigaciones de Sasha Shulgin, y su íntima relación con él es lo que le convierte en la persona más adecuada para introducir PIHKAL y TIHKAL con sendos proemios escritos con todo el cariño del mundo.

Extracto del "Proemio a Feniletilaminas que he conocido y amado", por Jonathan Ott

La publicación original de PIHKAL marcó un punto de partida en mi desarrollo profesional… mejor dicho, la edición de un pequeño artículo en la revista trimestral Whole Earth Review, en el verano de 1991. El artículo, por Alexander T. (‘Sasha’) Shulgin, anunció la inminente publicación de PIHKAL, que salió en diciembre de aquel año. Yo había conocido a Sasha Shulgin dieciséis años antes, en la primavera de 1975, en Berkeley, California, al este de la Bahía de San Francisco. Al terminar mi carrera universitaria, en vísperas de comenzar dos años de estudios en México, andaba yo por el ‘Área de la Bahía’ (como lo llamamos: Bay Area) en busca de una editorial para mi primer libro (tuve éxito, y el libro salió en el otoño de 1976). Algún amigo mutuo me presentó a Sasha en su casa campestre al este de las Lomas de Berkeley, que enmarcan la Bahía (antiguamente forradas de árboles Sequoia de cien metros), igual que las Lomas de San Francisco al oeste (cubiertas de casas victorianas, hechas con la madera de aquellos árboles). Aunque Sasha Shulgin y yo tuvimos escasa relación durante la siguiente década, nuestro breve encuentro tuvo un impacto gigantesco sobre mi vida profesional. Naturalmente visitamos su laboratorio campestre, ¡que fue toda una revelación para mí!

(…) Entonces leí aquel artículo de Sasha, donde él explicó los porqués de optar por la autoedición popular de datos muy técnicos sobre drogas visionarias, los mismos que él hubiese querido mejor publicar en la literatura química profesional, como antes hacía.

Me dio un gusto enorme conocer los planes de Sasha (junto con su segunda esposa, Ann, todavía desconocida para mí por entonces), a la vez que ¡me provocó una terrible crisis de tipo existencial! En resumen, me hizo sentir (por muy exitoso que yo me imaginaba) que no había cumplido plenamente con mi deber político, un deber estrechamente ligado con mis dotes como escritor. En mi racional ansiedad por salvar mi pescuezo de la histeria política en torno a las ‘drogas’, era innegable que ¡me había autocensurado!

(…) Así que debo a PIHKAL y a la pareja Shulgin el ímpetu que me llevó a materializar Pharmacotheon, y les estaré eternamente agradecido.

(…) Por supuesto, PIHKAL ha tenido una amplia influencia, que trasciende mi vida y trayectoria profesional. En términos científicos, es el primer estudio comprensivo de la relación estructura–actividad, entre compuestos químicos tipo mescalina (feniletilaminas), basado en rigurosos bioensayos psiconáuticos, que cubre 179 compuestos; la mayoría son novedosos (o sea, de la propia invención y síntesis de Sasha Shulgin). Se explica, con un mínimo de jerga química, las rutas más prácticas de síntesis de cada derivado. Se detallan también los representativos bioensayos realizados, con información sobre dosis, así como los efectos experimentados por los Shulgin (y después por su cofradía de amigos–cobaya). Cuando de productos naturales se trata, proporciona datos sobre las fuentes botánicas. No es en absoluto hiperbólico decir que PIHKAL marca un antes y un después en el estudio de los estimulantes y los enteógenos de tipo feniletilamina, derivados de la estructura del prototipo, la mescalina (del cacto mejicano péyotl). Como si fuese un sol naciente, PIHKAL iluminó, con una riqueza de datos, un campo entonces recóndito y escueto, donde reinaba bastante más sombra que luz. Por monumental que haya sido, el impacto científico de PIHKAL palidece en contraste con su influencia sociológica, que sigue en desarrollo.

(…)No cabe duda de que PIHKAL ha sido un libro ‘revolucionario’ (como aquel libro epónimo de Copérnico en 1543, sobre la ‘revolución’ de los orbes celestes); que marca una nueva época; un antes y un después. La ciencia, el conocimiento, siempre ha sido un arma de doble filo. Ann y Sasha Shulgin frotaron una prodigiosa ‘Lámpara de Aladino,’ lo cual conllevó, a la vez, abrir una tenebrosa ‘Caja de Pandora.’ Estamos eternamente en deuda con ellos, y el mundo ya jamás será igual.

 

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