Shulgin: Contra la prohibición de las drogas

Les ofrecemos un extracto de pasajes que, aunque en el PIHKAL no van seguidos, no obstante tienen sentido único puestos uno a continuación del otro, y por eso mismo hemos optado por omitir los típicos puntos suspensivos "(…)" para indicar que se ha omitido texto.

Os recordamos que ya hemos publicado una página sobre el plazo de reserva y las instrucciones detalladas para adquirir PIHKAL y TIHKAL en español (leer aquí), para resolver todas las dudas que nos habéis ido preguntando. Aquí puedes ver nuestro vídeo promocional, y aquí la colaboración de Escohotado y aquí la de Jonathan Ott para los libros de los Shulgin. En esta página podéis leer un extracto de la dedicatoria de Ann Shulgin a todos los lectores hispanohablantes. En esta otra podéis leer la reseña que la Librería Muscaria hizo de Pioneros de la coca y la cocaína, el libro que regalaremos a todos los que hagan la reserva de los libros.

Shulgin in lab

Una persona adulta debe tomar sus propias decisiones en lo relativo a exponerse, o no, a una droga específica, independientemente de que esté disponible con receta médica o de que esté prohibida por la ley, evaluando los posibles beneficios e inconvenientes a partir de sus propios recursos y valores morales. Y es precisamente debido a esto por lo que estar bien informado desempeña una función indispensable. Mi filosofía puede resumirse en tan sólo cuatro palabras: “Infórmate y después elige”.

Cada una de las decisiones de ese tipo es asunto mío, basándome en lo que sé sobre esa droga y en lo que sé sobre mí mismo. En lo relativo a las drogas psiquedélicas, creo que los leves riesgos que conllevan (alguna experiencia difícil, de vez en cuando, o quizás algún malestar corporal) se ven equilibrados de sobra por la posibilidad de aprender. Y ésa es la razón por la que he decidido elegir este ámbito específico, dentro de la farmacología.

Depende de cada persona la decisión utilizar estas herramientas bien y de manera adecuada. Una droga psiquedélica puede ser muy reveladora, muy instructiva, y podríamos lograr los medios para llegar a poseer un conocimiento extraordinario. Sin embargo, para mucha gente, las drogas psiquedélicas son simplemente otra forma de diversión; no buscan nada profundo, y por eso no experimentan nada profundo.

El potencial de las drogas psiquedélicas para proporcionar acceso al universo interior es –creo yo– su característica más valiosa. Sin embargo, el gremio médico de nuestro tiempo, en términos generales, nunca ha reconocido estas herramientas para el conocimiento interno o para hacer psicoterapia, y normalmente se han seguido considerando inaceptables. En el mismo núcleo del establecimiento del equilibrio de poder entre quienes nos curan y quienes nos gobiernan, se ha llegado al acuerdo de que la posesión y el uso de estas notables plantas constituyan un delito. Y que el uso de cualquier compuesto químico que se desarrolle para imitar la acción de estas plantas, aunque conlleve una mayor seguridad y un efecto más consistente, también sea un delito

¿Cómo es posible entonces que los líderes de nuestra sociedad hayan decidido emprender ese empeño por eliminar este método tan importante de aprendizaje y autoconocimiento, este medio que se ha utilizado, respetado y honrado durante miles de años, en todas las culturas humanas de las que conservamos algún dato?

El gobierno y la Iglesia decidieron que las drogas psiquedélicas eran peligrosas para la sociedad y, con la ayuda de la prensa, consiguieron convencer de que constituye un camino evidente hacia el caos social y el desastre espiritual. Sin embargo, lo que estaba implícito en todas las acciones que se emprendieron fue la ley más antigua de todas: “No podrás oponerte, ni dejar en evidencia a los que ostenten el poder, sin ser castigado”.

He explicado algunas de mis razones para afirmar que las drogas psiquedélicas son tesoros. Hay otras, y muchas de ellas aparecerán en este libro. Por todas estas razones, he dedicado mi vida a este ámbito de investigación. Algún día tal vez descubra cómo estos catalizadores tan simples logran hacer lo que nosotros experimentamos cuando los tomamos. Mientras tanto, estaré en deuda con ellos para siempre. Y también seré su defensor durante toda mi vida.

[Extracto de pasajes del PIHKAL, según la traducción realizada por el equipo de nuestro proyecto (http://www.shulgin.es)]

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